No reaccionamos igual…

No reaccionamos igual…

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No reaccionamos igual… Dos corazones rotos no responden de la misma manera. Dos pinceladas pueden ser totalmente disímiles. Somos tan diferentes y únicos que no alcanza la vida entera para llegar a conocer a nadie. Cada canción, al igual que el amor y la desilusión, son en sí mismas un cuadro congelado, el botón de pausa en nuestra propia película, mi propia película.

“Nosotros celebramos, los motivos ya vendrán” está como siempre, protagonizada, escrita y dirigida por quien redacta estas líneas, sin embargo, viven en ella muchos actores de reparto vitales para que se desarrolle. En ella está presente el terror, la angustia, la lujuria, el dolor, los pequeños asomos de felicidad, las pérdidas, el abandono, la desolación, las despedidas, las bienvenidas y sobre todas las cosas, el descubrimiento. Una ventana desconocida a un mundo que pensaba imposible para mi.

Se preguntarán ¿cuál es ese mundo? Y por qué merece el esfuerzo y la pena contarlo, ¡sencillo! Es simplemente una historia peculiar. Al igual que en las canciones, las oportunidades en la vida llegan cuando menos las esperas. Este es el relato (En bloques) de este último trabajo. Cada tres canciones separan una etapa nueva, El descubrimiento del que les hablaba.

“Amor en pretexto Perfecto”, “La distancia” y “Hastamarte” conforman de forma cronológica una pérdida, que no necesariamente es de pareja. Puede ser una mascota, un familiar o ¿por qué no?, un proyecto o negocio. “Amor en pretexto perfecto” cuenta mi vida con “ella”, o mejor dicho, el final de mi vida con “ella”, donde se descubren caminos nuevos, países nuevos, olores y tradiciones nuevas, donde sin embargo, el recuerdo no pierde protagonismo. “La distancia” necesaria para culminar un proceso lo han dado estas nuevas experiencias. El apellido ya no es vigilado ni amenazado en el país caribeño. Se respira paz pero es muy difícil olvidar lo que dejas y a los que dejas atrás. “Hastamarte” cierra esta primera etapa con una inevitable sensación de (Nadie es de nadie) y la verdad absoluta de que muchas de las cosas que siempre salimos a buscar, no podemos encontrarlas porque siempre estuvieron en la propia casa.

Continuará…